Doce años de una misma pregunta: la historia de IULAM

En 2012, un grupo de referentes en lactancia se preparaba para certificarse como Consultoras Internacionales en Lactancia Materna. En ese proceso, detectaron una dificultad concreta: la falta de materiales actualizados en español y de propuestas de formación que respondieran a la realidad de Uruguay.
La Lic. Claudia López convocó a otras personas vinculadas al tema. La idea inicial era sencilla, pero ambiciosa: construir una propuesta académica propia, desde Uruguay y para Uruguay, que pudiera convertirse también en una referencia para la región.
Tres personas comenzaron a reunirse con regularidad.
Todavía no había un instituto. Tampoco había una estructura académica consolidada.
Había una pregunta:
¿Dónde está el conocimiento confiable que necesitamos para acompañar mejor la lactancia y la primera infancia?
Primero, compartir el conocimiento

En 2013 comenzaron las primeras jornadas temáticas, abiertas a todo público y sin costo.
No había todavía una institución formal, pero sí había conocimiento para compartir. Y se eligió compartirlo.
Más adelante llegó la primera jornada arancelada: Lactancia Materna en situaciones especiales, realizada en el Instituto BIOS, que abrió sus puertas a una propuesta que recién comenzaba a construir su propio camino.
Ese recorrido llevó, en 2014, a formalizar la tarea. El 18 de setiembre de 2014 se firmó el acta constitutiva del Instituto Uruguayo de Lactancia Materna. Desde entonces, esa fecha forma parte de nuestra historia y de nuestra celebración.
De la formalización a la formación

En 2015 comenzó la primera Certificación en Asesora en Lactancia Materna, con el apoyo de la Embajada de Suiza. Era la primera edición de una formación que, doce años después, continúa vigente.
A partir de allí, la propuesta académica fue creciendo. Llegaron nuevas certificaciones y diplomas, siempre sobre la misma base: formación con evidencia científica, mirada interdisciplinaria y respeto por las diversidades de las familias y sus contextos.
Cada nueva formación respondió, de alguna manera, a la misma pregunta que había dado origen al proyecto:
¿Qué necesitamos saber y quiénes necesitan formarse para acompañar mejor a las familias?
Llevar el conocimiento donde están las familias

Para IULAM, formar no significa solamente enseñar dentro de un aula.
El conocimiento cobra sentido cuando puede llegar a los lugares donde se trabaja cotidianamente con familias y comunidades. Por eso, a lo largo de estos años, IULAM llevó propuestas de formación a equipos e instituciones de distintos puntos del país: talleres con CAMEDUR en Durazno, con el Hospital de Tacuarembó, con el Hospital de Colonia y con organizaciones como Alcance y Fundación Canguro, entre otras experiencias.
Extender la formación no fue un complemento de la tarea del instituto. Fue —y sigue siendo— parte de su misión.
Doce años después
En 2026, la Certificación en Asesora en Lactancia Materna llega a su 12.ª edición. La Certificación en Puericultora, a la 7.ª. El Diploma en Primera Infancia, a la 9.ª. Y el Diploma en Psicología Perinatal, a la 6.ª.
Cada edición tiene sus propias historias, estudiantes, docentes y desafíos. Pero juntas cuentan algo más grande: doce años construyendo formación especializada en lactancia y primera infancia.
En ese camino (cifras a setiembre de 2026): 2.642 estudiantes se formaron en IULAM, 129 docentes pasaron por sus aulas, se realizaron más de 5.000 acompañamientos en apoyo a la lactancia, y se llevaron adelante más de 75 talleres en distintos espacios de la comunidad.
Son números que hablan de alcance. Pero, sobre todo, hablan de las personas que eligieron formarse, compartir lo que sabían, y confiar en IULAM para seguir aprendiendo.

La pregunta sigue abierta
Doce años después, aquella pregunta de 2012 sigue acompañándonos: ¿dónde está el conocimiento confiable para acompañar mejor la lactancia y la primera infancia?
La respuesta no es un lugar ni una única formación. Es una construcción permanente, porque la evidencia cambia, las necesidades de las familias cambian y las preguntas también cambian. Lo que permanece es el compromiso de seguir buscando, aprendiendo y compartiendo conocimiento para acompañar mejor.
Doce años después, la pregunta sigue siendo la misma. Lo que cambió es todo lo que pudimos construir para responderla.






















Comentarios