Derechos en el nacimiento: lo que toda persona debería saber (y todo profesional debería garantizar)
- hace 6 días
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El 7 de junio se conmemora el Día Mundial de los Derechos del Nacimiento. Una fecha que nos invita a detenernos y recordar algo que desde IULAM tenemos muy presente: el embarazo, el parto y el posparto son momentos profundamente humanos, y cada persona que los atraviesa merece hacerlo con información, acompañamiento y respeto.
En Uruguay contamos con un marco legal que protege esos derechos. Sin embargo, muchas personas llegan al momento del nacimiento sin conocerlo. Y cuando no se conocen los propios derechos, es más difícil ejercerlos —y más difícil pedir ayuda cuando algo no está saliendo como debería.
Desde IULAM creemos que difundir esta información es también un acto de cuidado.
Tres leyes que toda persona debería conocer
Aprobada en 2008, esta ley reconoce el derecho de toda persona a recibir información completa y a tomar decisiones libres e informadas sobre su reproducción. Establece también el acceso a atención de calidad en materia de salud sexual y reproductiva. Una ley que pone a la persona —sus decisiones, su cuerpo, su historia— en el centro de la atención.
Vigente desde 2001, esta ley reconoce el derecho de toda persona a estar acompañada por alguien de su elección durante el trabajo de parto, el nacimiento y el posparto inmediato. Tener cerca a alguien de confianza en ese momento puede marcar una diferencia enorme en la experiencia vivida.
Promulgada en 2018, esta ley incluye el reconocimiento de la violencia obstétrica como una forma de violencia basada en género. Nombrar ciertas prácticas como vulneraciones de derechos es un paso importante para que los equipos de salud y las familias puedan identificarlas, conversarlas y —cuando sea necesario— encontrar otras formas de acompañar.
¿Por qué esto importa para quienes trabajamos en primera infancia?
Porque el nacimiento no es solo un evento clínico. Es un momento que puede dejar una huella profunda en la vida de una persona y de una familia. La calidad del acompañamiento, el nivel de información disponible, la posibilidad de participar activamente en las decisiones: todo esto tiene consecuencias reales en el vínculo, en la lactancia, en la salud mental y en el desarrollo temprano.
Quienes trabajamos en lactancia, puericultura, psicología perinatal, obstetricia o educación inicial somos parte de ese entramado de cuidados. Conocer estas leyes e integrarlas en nuestra práctica es una manera más de acompañar con rigor, con calidez y con perspectiva de derechos.






















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