Arrastre al pecho: una práctica sencilla que potencia la lactancia exclusiva y el bienestar materno.
- Instituto Uruguayo de Lactancia Materna

- hace 4 días
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¿Por qué hablar de arrastre al pecho?
La lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida es una de las principales recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF. Sin embargo, a nivel global y regional, las tasas de lactancia exclusiva continúan siendo inferiores a lo esperado, con implicancias relevantes para la salud infantil y para la persona que amamanta. En este contexto, resulta fundamental revisar prácticas perinatales que, desde la fisiología y con bajo costo, puedan favorecer una mejor instauración de la lactancia. El arrastre al pecho es una de estas intervenciones: simple, respetuosa y con creciente respaldo científico.

¿Qué es el arrastre al pecho?
El arrastre al pecho (breast crawling) consiste en colocar al recién nacido o recién nacida, inmediatamente después del nacimiento y sin intervenciones innecesarias, en posición prona sobre el abdomen de quien amamanta. Desde allí, el bebé se desplaza de forma autónoma hasta el pecho e inicia la primera toma.
Este proceso aprovecha los reflejos innatos del recién nacido y recién nacida, favorece la transición fisiológica extrauterina y estimula la liberación de hormonas clave para la lactancia, como la oxitocina y la prolactina. Además, promueve un contacto temprano respetuoso y continuo dentro de la primera hora de vida.
Evidencia científica: ¿qué dice la investigación?
Un ensayo clínico aleatorizado realizado en China en 2025 con 295 binomios comparó el arrastre al pecho con el contacto piel a piel convencional tras partos vaginales a término. Los resultados fueron consistentes y clínicamente relevantes:
Mayor prevalencia de lactancia materna exclusiva
A las 24 horas: 65,1% vs. 15,8%
A los 6 meses: 47,0% vs. 11,6%
Inicio más rápido de la lactogénesis II
23,6 horas vs. 49,3 horas
Mayor éxito en la primera toma
93,3% vs. 82,9%
Además, el estudio reportó mejor estabilidad térmica neonatal, menores niveles de ansiedad en quien amamanta y una actitud más positiva hacia la lactancia.
Un hallazgo relevante es que la técnica no modificó el nivel de conocimientos sobre lactancia, lo que refuerza la idea de que el arrastre al pecho no sustituye la educación prenatal, sino que la complementa.
¿Cómo implementarlo en la práctica clínica?
Desde una perspectiva institucional y de cuidado respetuoso, el arrastre al pecho puede integrarse de forma progresiva mediante:
La inclusión del arrastre al pecho en protocolos hospitalarios para partos vaginales sin complicaciones.
La capacitación de los equipos de salud en la técnica, sus fundamentos fisiológicos y los criterios de seguridad.
La educación durante el embarazo, para que las familias conozcan esta práctica y puedan consentirla informadamente.
La continuidad del cuidado tras el alta, mediante seguimiento profesional y herramientas digitales que acompañen la lactancia en las primeras semanas.
Conclusión
El arrastre al pecho es una intervención simple, segura y basada en la fisiología neonatal, con un impacto significativo en la instauración de la lactancia materna exclusiva y en el bienestar del binomio.
Para los equipos de salud, representa una oportunidad concreta de mejorar resultados sin aumentar la medicalización del nacimiento. Revisar protocolos, capacitar a los equipos y sostener prácticas respetuosas desde la primera hora de vida puede marcar una diferencia duradera.
Referencia bibliográfica
Huang L., Chen F., He H., et al. (2025). Efficacy of Breast Crawling on Breastfeeding Outcomes, Knowledge, Attitudes, and Anxiety Status After Term Vaginal Birth: A Randomized Controlled Trial. Maternal & Child Nutrition, 21:e70063. https://doi.org/10.1111/mcn.70063






















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