Lactancia prolongada y desarrollo neurocognitivo en la adolescencia: nueva evidencia desde un estudio longitudinal
- Instituto Uruguayo de Lactancia Materna

- 6 nov 2025
- 2 Min. de lectura

La lactancia materna es ampliamente reconocida por sus beneficios en el desarrollo infantil temprano. Sin embargo, su influencia en etapas posteriores de la vida —como la adolescencia— ha sido menos explorada.
Un estudio reciente publicado en Pediatric Research (2025), basado en los datos del Adolescent Brain Cognitive Development Study® (ABCD), aporta nueva evidencia sobre los efectos duraderos de la lactancia prolongada en la estructura cerebral y la cognición durante la adolescencia temprana.
Diseño del estudio
El trabajo incluyó a 5.098 niños y niñas de entre 9 y 10 años en la evaluación inicial, y a 3.810 en el seguimiento dos años después (a los 11–12 años).
Las madres biológicas reportaron retrospectivamente la duración de la lactancia, que se clasificó en cuatro grupos:
Nunca amamantados
1–6 meses
7–12 meses
Más de 12 meses
Se realizaron estudios de resonancia magnética (MRI) para medir el grosor y el área de la corteza cerebral, así como la cantidad de mielina en 148 regiones del cerebro. Además, se aplicaron pruebas de cognición fluida como indicador del desarrollo de las funciones ejecutivas.
Principales hallazgos
Cambios en la estructura cerebral
Una mayor duración de la lactancia se asoció con aumentos significativos en:
Grosor cortical: 31 regiones, principalmente en los lóbulos occipital, parietal y temporal.
Área superficial: 45 regiones, incluyendo áreas frontales relacionadas con funciones ejecutivas.
Mielina cortical: asociaciones positivas más sutiles, observadas especialmente en el seguimiento.
Estos hallazgos sugieren que la lactancia prolongada podría favorecer una mayor conectividad y densidad sináptica, factores clave para el desarrollo neurocognitivo.
Mejores resultados en cognición fluida
Los adolescentes que habían sido amamantados por más tiempo mostraron un mejor desempeño en tareas de cognición fluida, incluso dos años después de la evaluación inicial.
Este efecto parece estar mediado por los cambios estructurales cerebrales, especialmente por el aumento del área cortical, lo que refuerza su papel como marcador de funciones cognitivas superiores.
Implicancias clínicas
La adolescencia es una etapa de intensa reorganización cerebral y emocional. Este estudio sugiere que la lactancia prolongada podría ofrecer un efecto protector en el desarrollo neurocognitivo durante esta fase, contribuyendo potencialmente a la prevención de trastornos del neurodesarrollo y al fortalecimiento de la salud mental.
Limitaciones
El estudio se basa en datos autoinformados sobre la duración de la lactancia y no distingue entre lactancia exclusiva y mixta. Además, la muestra incluye mayor proporción de familias con nivel educativo y socioeconómico alto, lo que podría limitar la generalización de los resultados.
Conclusión
Los resultados refuerzan la importancia de promover la lactancia más allá del primer año de vida, no solo por sus beneficios inmediatos, sino también por su posible impacto en el desarrollo cerebral y cognitivo en etapas posteriores.
Estos hallazgos respaldan la necesidad de fortalecer las políticas públicas y prácticas clínicas que acompañan la lactancia prolongada como estrategia de salud integral.
Referencia:Ottino González, J., Fernández, M.A.R., Esaian, S. et al. Sustained breastfeeding associations with brain structure and cognition from late childhood to early adolescence. Pediatric Research (2025). https://doi.org/10.1038/s41390-025-04086-x






















Comentarios