Destete: ¿Cómo acompañar este proceso?



Cuando hablamos de lactancia materna y de la importancia de acompañar, informar y brindar herramientas durante este proceso, muchas veces la mirada se enfoca en el comienzo y en las dificultades que pueden aparecer al principio y se deja de lado otra etapa muy importante como lo es el destete.


La Organización Mundial de la Salud (OMS), así como otras organizaciones y asociaciones científicas internacionales, recomiendan la lactancia materna

exclusiva hasta los 6 meses y luego complementar con otros alimentos hasta los 12/24 meses, o hasta que la mamá y el bebé lo deseen.


Es frecuente que las mujeres consulten: “¿Cómo será el destete?”; “¿Hasta cuándo le ofrezco pecho?”. Y aquí está el punto… ¡Hasta que la mamá y el bebé lo deseen!


Sabemos que el propio entorno, nuestra cultura y la sociedad tienen una gran incidencia en la lactancia. Muchas veces las miradas y los prejuicios las mujeres a tomar decisiones respecto del momento de destetar.


Es por esto que, como puericultoras, hacemos énfasis en brindar herramientas que acompañen el proceso de destete y también en el deseo de la mamá y el bebé, en las emociones que atraviesan a la mujer, en el momento en que se encuentran como familia y en su realidad.


Demos lugar a que cada una de ustedes se pregunten: ¿Qué es lo que yo quiero? ¿Qué es lo que desea mi bebé? ¿Estoy disfrutando de este momento? ¿Cuánto está incidiendo la mirada de mi entorno en mis decisiones?


Si luego de hacerte estas preguntas tu decisión es comenzar con un destete progresivo y respetuoso, te dejo aquí algunas herramientas que te pueden ayudar:


  • Ofrecer pecho con menor frecuencia, sin negar cuando el bebé lo pide.

  • Cambiar rutinas en los momentos en que el bebé acostumbra a tomar pecho: por ejemplo, en esas horas concretas generar un espacio de lectura, salir a jugar a una plaza...

  • Hacerlo de forma progresiva: primero empezar con las tomas del día, para luego hacerlo con las tomas de la noche, que suelen ser las más difíciles.

  • Cuando el bebé es más grande, la mamá puede hablar con él y llegar a acuerdos.

  • Informarle a la familia que se encuentran en este proceso para que pueda acompañarlos de forma respetuosa.

  • Si la teta es la forma de calmar golpes o angustias, buscar otras formas de relacionarse: por ejemplo, abrazos, caricias...

  • Brindar mucha contención, abrazos, besos y amor.


No nos olvidemos que el destete es un proceso que debe hacer el bebé, la mamá y el entorno y que todos los procesos llevan tiempo.


Por eso, las puericultoras acompañamos desde una mirada empática y respetuosa no solo a la díada, sino también a quien comparte la crianza del bebé.


Lic. Agustina Méndez Paccio

Psicomotricista y puericultora.


Entradas destacadas
Entradas recientes