Fisiología vs. Marketing



Las personas solemos utilizar la comparación, ya sea desde un lugar cotidiano o como un tipo de investigación, de análisis social y de fenómenos culturales. Actualmente solemos comparar las maternidades anteriores con las modernas, en la búsqueda de las similitudes y diferencias. Entre los puntos que se destacan como positivos actualmente, se menciona que contamos con ordeñadoras que nos acompañan en el proceso de lactancia, que los padres participan de los cuidados del bebé y que tenemos toda la información al alcance de la mano. En este último punto me gustaría quedarme.


Maternar actualmente no siempre es fácil. Debemos combinar y conciliar nuestros instintos mamíferos con el trabajo, el estudio y las dinámicas de vida actuales. Muchas veces hacemos malabares. Pareciera ser que la vida moderna no nos permite colocarnos en nuestro rol mamífero y disfrutarlo. Estamos constantemente tratando de llegar a un ideal de maternidad y de familia que “la información al alcance” nos enfrenta a diario en nuestras caras y que es, por el contrario, inalcanzable. Esto tiene consecuencias emocionales para las mamás, los bebés y sus familias.


Podemos cuestionarnos: ¿tener la información al alcance de la mano es siempre bueno? ¿De qué fuente de información nos nutrimos? ¿Nos cuestionamos quién es la persona que nos está dando la información y con qué formación cuenta para hacerlo?


Es cierto, la información está al alcance de nuestra mano pero es demasiada y no siempre podemos o sabemos filtrarla. En redes sociales hay contenido serio y muy bueno; pero también hay del malo o de moda, sin base científica y que simplemente responde al marketing: analiza la llegada del bebé al mundo, inventa un problema donde no lo hay y luego aporta una supuesta solución universal para todos los bebés, niñas y niños pequeños. Si no puedes solucionarlo pues, hay algo que tú estás haciendo mal o hay algo malo en tu bebé. Esto no es cierto y no está bien.


Son diversas las preocupaciones que tienen muchas familias y el sueño del bebé es una de ellas. Desde los últimos años, la medicina del sueño está en auge y la temática no queda por fuera del mundo del marketing. Son diversas las páginas en redes sociales que nos dan consejos acerca del tema. ¿Son buenos consejos? ¿Son respetuosos con la fisiología del bebé? ¿Sirven realmente para nuestra familia y nuestra rutina? ¿Cómo debe dormir un bebé?


Los bebés saben dormir desde antes de nacer y no necesitan ningún entrenamiento cuando nacen. ¿Lo sabías? El mejor consejo que te puedo dar, cuando te encuentres con tu bebé del otro lado de la piel, es olvidarte del marketing y encontrarte con la fisiología, la naturaleza, permitir que afloren tus instintos; “conectar” con tu bebé y hacer tribu con otras personas que estén pasando por la misma etapa que tú. Cuestionarte: ¿qué es lo que mi bebé, mi familia y yo en concreto necesitamos?


Ajustar expectativas vs. realidades y contar con información seria y actualizada, que nos permita comprender el comportamiento de los recién nacidos, resulta fundamental a la hora de maternar porque, al fin y al cabo, nos daremos cuenta de que no hay nada malo con nuestro bebé ni con nosotras. Nos permitirá acompañar los procesos de forma respetuosa y saludable y a la vez tenernos paciencia, empatía y admiración, porque lo estamos haciendo bien.


Rocío Abella Moro

Coordinadora académica de la Formación Avanzada en Sueño del bebé, la niña y el niño pequeño.

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